En estos días vemos protestas en torno al proyecto de ley universitaria que espera debatirse en el Congreso. Los detractores del proyecto claman por el respeto a la autonomía universitaria; los defensores del proyecto recuerdan el actual desorden que ha llevado a la devaluación de los títulos universitarios.
Décadas atrás los reclamos de las dirigencias estudiantiles eran abrir la universidad al pueblo. Hoy, en el Perú y en todo el continente, la situación ha cambiado drásticamente: se ha masificado la educación universitaria pero se ha descuidado su calidad. El drama de los postulantes y sus padres por lograr el ingreso a la universidad se ha cambiado ahora por un simple reclutamiento que deja de lado la búsqueda de los mejores postulantes.



